Para Marcelo Rubinstein, uno de los principales desafíos del nuevo Régimen Penal Juvenil será evitar que la ampliación de la responsabilidad penal termine convirtiéndose en una respuesta automática frente a cualquier conflicto entre adolescentes. “En mi opinión, salvo situaciones muy graves, el ingreso al sistema penal no es muy recomendable, sobre todo en casos de chicos de 14 y 15 años”, sostuvo. Aclaró, sin embargo, que eso no significa dejar de denunciar las situaciones, sino establecer criterios claros para determinar cuándo corresponde que intervenga la Justicia.

Cuál será el desafío de las escuelas y de las familias ante el nuevo Régimen Penal Juvenil

El abogado también cuestionó la utilización del concepto de “resocialización” para referirse a los adolescentes. “Muchas veces se habla de la resocialización de los niños. Eso, a mi criterio, es un error muy grave que deja al descubierto el desconocimiento sobre la parte educativa y el desarrollo psicosocial de los menores. No hay que desconocer que un chico de 14 años no necesita ni puede ser resocializado porque todavía no está socializado. La finalidad que va a tener el Régimen Penal Juvenil es la educación del menor; reencauzar al menor para que complete una educación y pueda salir de ese camino que tal vez lo ha optado porque sus padres se separaron, porque sufre violencia en su casa o en el establecimiento educativo”, afirmó.

Las 10 respuestas clave para entender el Régimen Penal Juvenil

“Hay que tener en cuenta que muchas veces lo que tienen los chicos son reacciones; no se puede medir con la misma vara la acción violenta de un chico de 14, ni la de uno de 17 o la de un adulto”, concluyó.